La gluconolactona activa la síntesis de lípidos esenciales, como ceramidas y fosfolípidos, protegiendo la piel y transportando moléculas de agua hacia capas más profundas para ayudar a mantener una hidratación adecuada. El ácido azelaico presenta propiedades antibacterianas e iluminadoras, ayudando a aliviar los signos del acné vulgar y la rosácea y a unificar el tono de la piel. El tratamiento no sensibiliza la piel al sol y puede utilizarse en primavera y verano.